Anestésicos locales: utilizados para causar pérdida de sensación y función motora en un área local, frecuentemente utilizados en cirugías o exámenes menores. Tiene una duración de acción corta y relativamente pocos efectos secundarios.
Anestesia general: utilizada para hacer que los pacientes pierdan el conocimiento y la sensación, adecuada para cirugías grandes. Su tiempo de acción es relativamente largo y requiere un control y ajuste precisos.
Los anestésicos inhalatorios, como el sevoflurano, son adecuados para situaciones que requieren una inducción y un despertar rápidos. Los pacientes de diferentes grupos de edad tienen diferentes reacciones a los medicamentos y la dosis debe ajustarse según las circunstancias específicas.
Los anestésicos intravenosos, como el propofol, son adecuados para situaciones que requieren una inducción rápida. Debido a importantes diferencias individuales, se recomienda comenzar con dosis pequeñas y aumentarlas gradualmente durante el uso.






